Mitología Normanda
Todo comenzó tras ver la película de «La Brújula dorada». Lo que me llamó la atención de esta película fue los daimonions o animales que acompañan a los personajes de la historia y que vienen a ser sus almas. Buscando en internet, encontré que los daimonions recordaban a las Fylgjas de la mitología nórdica, una criatura sobrenatural que acompañaba a la persona y que ver la propia era un presagio de muerte. Y un solo clic en mitología nórdica sirvió para que descubriera un mundo verdaderamente sorprendente, cautivador, absorbente y de una belleza increíble. Un árbol sosteniendo nueve mundos, multitud de criaturas habitándolos: dioses, gigantes, enanos, humanos, elfos, etc…, la creación de los nueve mundos y sobre todo el Ragnarok: La batalla final perfectamente planificada por el destino, algo así como el Apocalipsis para los Cristianos.
Comenzaré por el Ragnarok que da nombre a este apartado del blog. Aunque en un principio no conozcamos a los personajes que intervienen en esta tremenda batalla, poco a poco a lo largo de este espacio iremos conociéndolos y descubriéndolos, por lo menos a los más importantes. En cada articulo comentaré un aspecto de esta mitología o alguno de sus personajes, sacado prácticamente todo de Wikipedia, a lo que únicamente daré un orden para poder entenderlo mejor.
RAGNARÖK
En la mitología nórdica la batalla del fin del mundo se denomina Ragnarok que significa «destino de los dioses». En ella combatirán los dioses, los Æsir o Ases, como los llamare a partir de ahora, liderados por Odín, y los Jotuns liderados por Loki. En el Ragnarok morirán prácticamente todos los participantes en la batalla y casi todo el universo será destruido. Lo realmente llamativo de todo es el conocimiento de como será la batalla, se sabe quien luchara contra quien, quien de ellos vencerá, quien perecerá, etc… En el Völuspá (Profecías de Völva), del año 1.000, se cuenta la historia de los dioses desde el inicio del tiempo hasta el Ragnarok. Se describe en detalle que ocurrirá antes, durante y después de la batalla.
El Ragnarök será precedido por el Fimbulvetr, el Invierno de Inviernos: tres inviernos sucesivos se seguirán uno a otro sin verano. Esta será la señal de la llegada del Ragnarok. Los hechos se sucederán de la siguiente forma:
Después de una persecución perpetua, el lobo Skoll y su hermano Hati finalmente devorarán a la diosa Sól y a su hermano Máni, respectivamente. Las estrellas desaparecerán de los cielos, sumiendo a la tierra en una terrible oscuridad. La tierra se estremecerá tan violentamente que los árboles serán arrancados de raíz y las montañas caerán. Loki y su hijo, el lobo Fenrir, se liberaran. El terrible hocico de este lobo se abrirá tanto, que la parte inferior de su boca raspará contra la tierra y la parte superior ejercerá presión contra el cielo.
Jormundgander, la serpiente de Midgard, se levantará del lecho profundo del océano para dirigirse hacia la Tierra, torciéndose y girando en furia sobre sí misma, causando que los mares se alcen y azoten contra la tierra. Con cada respiración, la serpiente arrojará veneno, salpicando la Tierra y el Cielo con él. De las tierras del este, el ejército de Jotun, conducido por Hrym, saldrá de su hogar en Jotunheim y navegará en la espantosa nave Naglfar (fabricada con las uñas de hombres muertos), hacia los campos de batalla de Vigrid. Desde el norte, una segunda nave fijará sus velas hacia Vigrid, con Loki, ahora desatado, como timonel, y los horrorosos habitantes de Hel como tripulantes.
El mundo entero estará en guerra, el aire temblará con los ruidos, fragores y ecos. En medio de esta agitación, los gigantes de fuego de Muspelheim, conducidos por Surt, avanzaran hacia el sur y romperán en dos el propio cielo, cerca de Vigrid, dejando todo a su paso quemándose en llamas. Mientras cabalgan hacia Bifrost, el puente del arco iris, éste se agrietará y se romperá detrás de ellos. Garm, el perro del infierno frente a Gnipahellir, también conseguirá liberarse. Él se unirá a los gigantes de fuego en su marcha hacia Vigrid. De esta manera, todos los Jotuns y todos los habitantes de Hel, Fenrir, Jormundgander, Garm, Surt y los hijos ardientes de Muspelheim, se reunirán en Vigrid.
Mientras tanto, Heimdal, siendo el primero de los dioses que verá a los enemigos acercarse, soplará su cuerno Gjallarhorn, que sonará con tal ímpetu que será oído a través de los nueve mundos. Todos los dioses despertarán e inmediatamente se reunirán en consejo. Después Odín montará Sleipnir y galopara a la morada de Mimer para consultarle acerca de la esperanza de su pueblo y de él mismo. Entonces, Yggdrasil, el árbol del mundo, se sacudirá desde la raíz a la punta. Todo en la tierra, el cielo y Hel temblará. Todo los Æsir y Einherjer se pondrán sus vestimentas de batalla. Este extenso ejército (432.000 Einherjer – 800 de cada una de las 540 puertas del Valhalla) marchará hacia Vigrid y Odín cabalgará al frente, usando un casco de oro y una faja brillante, sacudiendo a su lanza Gungnir.
Odín se dirigirá hacia Fenrir; y Thor a su derecha, no podrá ayudarle porque Jörmungandr, su viejo enemigo, inmediatamente lo atacará. Thor matará a Jörmungandr con su martillo Mjölnir, pero solo podrá dar nueve pasos antes de caer muerto, envenenado por la saliva que Jörmungandr escupió sobre él. Freyr se enfrentará al gigante de fuego Surt, pero se convertirá en el primero de todos los dioses en sucumbir, pues él habrá prestado su propia espada a su criado Skirnir. Todavía quedará una larga batalla antes de que sucumba Freyr. Tyr logrará matar a Garm, pero será herido tan seriamente que sobrevivirá, pero sólo hasta poco después de que el mundo sea destruido por el fuego. Heimdall se encontrará con Loki, y ninguno sobrevivirá el igualado encuentro. Odín peleará con su poderosa lanza Gungnir contra Fenrir, pero finalmente será devorado por el lobo después de una larga batalla. Para vengar a su padre, Vidar llegará inmediatamente y pondrá un pie en la mandíbula del lobo. En este pie él calzará el zapato que ha estado forjando desde el principio de los tiempos, que consiste en tiras de cuero cortadas por los hombres sobre los dedos del pie y los talones de sus zapatos. Con una mano agarrará la mandíbula del lobo y quebrará su garganta, matándole por fin.
Entonces, Surt quemará al mundo entero con fuego. La muerte llegará a todos los seres en la Tierra. El sol se apagará y las estrellas desaparecerán de los cielos. Surgirán vapores tóxicos y las llamas estallarán, abrasando el cielo con el fuego. Finalmente, la tierra se hundirá en el mar. Después de la destrucción, una tierra nueva emergerá del mar, verde y justa. Los cereales madurarán en los campos que nunca fueron sembrados. El sol reaparecerá como Sól, ya que antes de ser tragada por Skoll, habrá dado a luz a una hija, idéntica a ella. Esta hija virginal reanudará el camino de su madre en el nuevo cielo.
Unos cuantos dioses sobrevivirán a la dura batalla: El hermano de Odín, Vili, los hijos de Odín, Vidar y Vali, los hijos de Thor, Modi y Magni, que heredarán el martillo mágico de su padre, Mjölnir, y finalmente Hnir, que sostendrá la varita y preverá lo que está por venir. Balder y su hermano Höðr, quienes murieron antes del Ragnarok, emergerán del infierno y se postrarán en los aposentos de Odín, el Valhalla de los cielos. En la hierba encontrarán los tableros de ajedrez de oro, los cuales utilizaron los Æsir, y admirarán esta maravilla. Dos seres humanos también escaparán a la destrucción del mundo ocultándose profundamente dentro de la madera de Yggdrasil donde la espada de Surt no puede destruir. Les llamarán Líf y Lífthrasir . Emergiendo de su refugio, Líf (o liv, «vida») y su esposo Lífþrasir («quien desea o busca la vida») vivirán en el rocío de la mañana y repoblaran el mundo humano. Adorarán su nuevo panteón de dioses, gobernado por Baldr.
Todavía existirán muchas moradas que contendrán las almas de los muertos. Otro cielo existe al sur y sobre Asgard, llamado Andlang, y un tercer cielo sobre este, llamado Vidblain; y estos lugares ofrecerán protección mientras el fuego de Surt quema al mundo. Después del Ragnarok, el mejor lugar de todos será Gimlé, un edificio más favorable que el sol, cubierto con oro, en el cielo. Allí, los dioses vivirán en la paz. Existirá Brimir, un aposento en Okolnir («nunca frío»), en donde una gran cantidad de buenas bebidas serán servidas. Y existirá Sindri, un excelente aposento hecho enteramente de oro rojo, en Nidafjoll («montañas oscuras»). Las almas de voluntad buena y virtuosa vivirán en estos lugares. También existirá otra morada llamada Nastrond («filamento del cadáver»). Nastrond será parte del inframundo y será tan vil como extensa: ninguna luz del sol llegará a este lugar; todas sus puertas se ubicarán de cara al norte; sus paredes y azotea serán hechas de serpientes entrelazadas, con sus cabezas mirando hacia adentro, arrojando tanto veneno que correrá como ríos en los pasillos. Los asesinos, los que rompen sus promesas, y los incestuosos nadarán a través de estos ríos por siempre. Y en el peor lugar de todos, Hvergelmir, los Nidhogg que hayan sobrevivido al Ragnarok, torturarán los cuerpos de los muertos, succionando la sangre de sus cuerpos.
Después de todo, en este mundo nuevo, la maldad y la miseria no existirán más, los dioses y los hombres vivirán juntos en paz y armonía. Los descendientes de Lif y de Lifthrasir habitarán Midgard. Increible ¿no?