Estas son mis primeras personas.

Juanlu, chococólico, amante de la guitarra, del Valle de Manzanedo, de la historia y sobre todo de mi familia.

La Amatxi, «… tu eres el tiempo que no tengo… el aire, el alimento que da sentido a esta ilusion…»

Nerea, la primera gran alegría, diplomática, noble pero sobre todo goxua.

Eneko, alegre, observador, peligro constante, la inteligencia aún no domada.

Y nuestra dulce princesita.