Visto lo bien que nos lo pasamos el año pasado en Bretaña, lo que nos supo a poco, este verano pasado nos reservamos 23 días para ir en caravana a la costa azul. Comenzamos en la parte baja, junto a Cataluña y fuimos subiendo por la costa hasta Mónaco, destino de nuestra ruta.
Miércoles 21 de Julio de 2010.
A las 15:00 salimos de Zestoa con la caravana, donde estaba esperando Leire.
Sobre las 20:00 llegamos a Montreal, un pueblo a unos 20 Km. de Carcassonne donde nos instalamos en el camping municipal. Una vez instalados en el camping, nos fuimos a Carcassonne, a ver la «Cité» iluminada. Impresionantes su murallas. Son más de las diez de la noche y sorprendentemente aún hay tiendecitas abiertas y bastante gente por la calle. Calles y casas medievales preciosas que dan al pueblo una aspecto mágico. Al lado de la iglesia hay un concierto de Mika. Nos sorprenden sus restaurantes y las terrazas, muy, pero que muy elegantes. Alrededor de medianoche volvemos a Montreal, al camping, a descansar del largo día donde hemos recorrido 494 km.
Jueves 22 de Julio de 2010.
Nos despertamos sobre las 08:30, nos vestimos y desayunamos.
Llega la chica encargada del camping y pagamos 25,40 euros por las dos noches. Todo un chollo. Volvemos a ir a Carcassonne para esta vez pasar todo el día. En una de las tiendas compramos un escudo y una espada a Nerea y Eneko para que se entretengan y nos dejen ver un poco el pueblo. Entre las murallas y el pueblo vemos un espectáculo de justas medievales con caballos. Muy entretenido, simulando una justa medieval. Sobre las siete de la tarde volvemos al camping. Justo nos da tiempo de cenar, ya que a las nueve empieza a llover. Entramos a la caravana donde sólo nos queda leer, jugar un rato y luego a descansar.
Viernes 23 de Julio de 2010.
Dejamos Montreal y nos vamos en dirección Perpignan. Tenemos apuntado un camping en Saint Marie La Mer. Es municipal, pero de 3 estrellas. Queremos pasar dos noches, pero sólo nos dan para una, así que buscamos otro camping con la intención de pasar dos noches en él. Encontramos «Le Florida» de 2 estrellas, no llega a los 39 euros las dos noches y no está mal. Colocamos en la parcela la caravana y comemos allí mismo. Después salimos hacia Coilloure al que llegamos a las 15:30. Es un pueblo muy bonito. Vemos el castillo y andamos por sus estrechas calles llenas de tiendas. Después vamos a Saint Cyprien, donde cenamos en un restaurante unos «moules», o lo que es lo mismo, unos mejillones. Les compramos a los niños en el puerto una especie de hélice con luces que se tira con una goma y van más contentos que unas castañuelas. Volvemos a Saint Marie con Eneko dormido, pero antes de ir al camping nos acercamos al paseo del pueblo que está lleno de puestos y barracas. Nerea se monta en una colchoneta de las que saltas con arnés y unas gomas y se lo pasa en grande. Todavía ahora cada vez que ve una se le ilumina la cara deseando montarse en ella. Pasada la medianoche, nos vamos a dormir a la caravana.
Sábado 24 de Julio de 2010.
Hoy nuestra ruta nos lleva a visitar castillos cátaros. Primero vemos el de Queribús y nos impresiona. Pero casi tanto como el castillo nos llama la atención el viento que sopla debido a la gran altura a la que se encuentra, encaramado a una alta montaña rocosa. El aire nos impide casi caminar. Con las entradas del castillo nos dicen que podemos asistir a una proyección en el cercano pueblo de Cucugnan, así que allá nos vamos sin saber muy bien qué es lo que vamos a ver. Llegamos a Cucugnan y compramos un globo-molinillo y un cenicero en una pequeña tienda de artesanía.
Nos acercamos a ver por fuera un molino de viento convertido en tienda, donde compramos unas pastas. Son la una del mediodía, hora de ver la proyección que cuenta la historia de un cura de Cucugnan. Desde este pueblo nos vamos al otro castillo cátaro, el de Peyrepertuse. La carretera que lleva al castillo pasa junto a una especie de chiringuito con unas mesas en la ladera de una colina entre árboles y banderas, y como es la hora de comer y el hambre apremia, paramos y comemos allí agradablemente bajo los árboles.
Llegamos al castillo y es realmente impresionante. También sopla mucho el viento y el pobre Eneko pierde su gorra en una de las rachas de viento, saliendo la gorra volando hacia el precipicio. Menuda llorera. A las cuatro, vemos un espectáculo de aves rapaces en el mismo castillo. A la vuelta del castillo de Peyrepertuse, volvemos por las gargantas de Galamus.
El paso por carretera está regulado mediante semáforos y unas personas a la entrada y salida de las gargantas toman nota de las matrículas de los coches para comprobar que nadie se ha parado en el camino. Son espectaculares. Es una carretera súper estrecha, llena de curvas y está trazada en la ladera de una pared rocosa. Casi al final del trayecto, hay una ermita muy parecida a la de San Bernabé (Burgos), incrustada en la roca.
Como hay una caminata para llegar a ella, nos conformamos con verla desde un mirador que hay en uno de los aparcamientos, a mitad de recorrido. Lo siguiente que visitamos es Perpignan y, la verdad, no nos gusta nada. Son sólo las siete de la tarde y ya está todo cerrado, apenas hay gente por la calle, así que nos cenamos una hamburguesas en Quick y nos vamos a Les Bascares. Aquí por lo menos hay ambiente y vamos andando a una especie de parque de atracciones llamado «Luna Park», donde montamos a los niños en las barracas.
Domingo 25 de Julio de 2010.
Salimos a la mañana dirección Montpellier. Como todos los días, sopla mucho viento y en la autopista, con la caravana, no podemos ir muy rápido «porsiaca». Llegamos a Lattes y nos cuesta encontrar un camping. Al final, nos instalamos en el camping «Le Parc» de 3 estrellas. Nos salen 69 euros las dos noches, un poco más caro que las anteriores noches pero tiene piscina. Instalamos la caravana, comemos algo y nos damos un baño en la pisci. Hacia las cinco de la tarde vamos a ver Sete.
Casualidad en el canal de este pueblo están haciendo unas justas en barcas ya que están en fiestas y parece ser que es lo típico del pueblo. Nos acomodamos en una grada junto al canal y vemos un poco del espectáculo. Dos barcas cargadas de gente donde uno de ellos, en la punta de la barca, sujeta un escudo y una gran lanza. A una señal, las barcas enfrentadas comienzan a acercarse una contra otra movidas por la fuerza de los remos con la finalidad de hacer caer al agua a su contrincante. Tras ver esto, cenamos unos moules en un restaurante y nos vamos a Palavas donde encontramos un gran ambiente nocturno. Eneko ya se ha dormido así que le llevamos en la sillita. Nerea y Leire se montan en una especie de telesilla que cruza el canal. Le compramos a Eneko una visera azul de Spiderman, para sustituir a la perdida en el castillo cátaro, y un churro para que nade en las piscinas.
Lunes 26 de Julio de 2010.
Como hay que probar el churro de Eneko, después de desayunar nos vamos todos a la piscina.
Hemos acertado con la compra, ya que el chiquitín se mete en la grande con él y nada para adelante, para atrás,
Paramos a comer en un Mc Donald’s (ya que lo habíamos prometido) y nos dirigimos a Aigues-Mortes, un pueblo amurallado en la Camarga francesa. Hace bastante calor y recorremos el pueblo pegaditos a las paredes de las casas buscando un poco de sombra. De allí nos vamos a Saint Maries de La Mer. Compramos unas «tellines» (coquinas), que las comemos en un parque donde están unos jubilados jugando a la petanca.
Un señor de unos sesenta años se sienta junto a nosotros y ante nuestra sorpresa, comienza a hablarnos en español. Había nacido en Córdoba pero se vino con 25 años a Francia a trabajar en las plantaciones de arroz, muy numerosas en la zona. Nos explica un poco cómo se juega a la petanca. Regresamos por los pueblos de Gran Roi y La Gran Motte, que son del estilo de Benidorm, pero no paramos en ellos. Repetimos como la noche anterior en Palavas, pero esta vez en lugar de ir de tiendas, nos acercamos al «Luna Park Palavas». Otra noche de barracas.
Martes 27 de Julio de 2010.
Salimos dirección Avignon. Vamos al camping municipal de Villenueve-lez-Avignon.
No llega a 26 euros la noche y el camping está muy bien. Al lado del camping está la piscina municipal en la que podemos entrar gratis por estar alojados en el camping municipal. Sólo hay un problema: los chicos tienen que ir en slip. Le compramos a Eneko uno por 3 euros en el mismo camping, pero yo me niego en rotundo. Así que Leire va sola con los niños a la piscina mientras yo me quedo en la caravana practicando con los malabares. Eneko se lo pasa en grande en la piscina con su churro, buceando (según él) y haciendo el tiburón. Nerea se tira de cabeza (también según ella) o de tripa (según Leire) en la piscina grande.
Después vamos a ver una torre que está en el mismo pueblo. Luego nos acercamos a Avignon. Dejamos el coche en un aparcamiento antes de cruzar el puente de entrada a la ciudad, y vamos andando por la orilla del Ródano hasta un embarcadero en el que se puede cruzar el río gratuitamente hasta la orilla de Avignon. Hace mucho calor y estamos un poco aplatanados, así que nos compramos unos helados y nos sentamos en un banco de una plaza. Avignon está llena de gente y hay multitud de teatrillos callejeros, ya que en esos días se celebra una especie de festival de teatro alternativo. Como estamos cansados nos volvemos al camping a cenar.
Miércoles 28 de julio de 2010.
El destino de la mañana era ver la gruta de Cocaliere, para ello decidimos ir por la carretera de las Gargantas de L’Ardeche.
Una ruta muy bonita en la que parábamos en los miradores a contemplar la garganta. En uno de ellos, vimos al fondo de la garganta un río en el que la gente bajaban en piraguas. Nos picó el gusanillo y nos entraron las ganas de hacer lo mismo. Paramos al final de la carretera en un restaurante a comer unos bocatas, ya que era bastante caro todo, y miramos a ver lo que valían las piraguas ya que en el mismo restaurante las alquilaban. Estaba junto a un puente natural de piedra en el que se podía pasar por debajo con las piraguas, pero no nos decidimos puesto que no teníamos bañador, ni chanclas ni toalla.
Después de comer fuimos a ver la gruta de Cocaliere. Era bonita y al llegar al final de la gruta te volvían al punto de salida en un trenecito. Después fuimos a ver Uzés. Había un castillo, «El Duche» pero sólo lo vimos por fuera. Hacía mucho calor y cogimos agua de una fuente de la que había que girar una manivela que tenía en la parte superior para que saliera el agua. El castillo tenía un tejado en el que habían hecho un escudo con las tejas. Por último fuimos a ver el «Pont du Gard». En el trayecto pasamos por delante de la fábrica de Haribo.
Se supone que había que pagar 15 euros para entrar al aparcamiento y ver el puente, pero como ya eran más de las siete de la tarde, no tuvimos que pagar nada. El «Pont du Gard» es un puente romano enorme y muy bien conservado, que tiene en su parte superior un acueducto. Lo cruzamos y a la vuelta metimos un poco los pies en el río que pasa por debajo de él y los niños estuvieron tirando piedras a ver a quién le botaban más veces en la superficie. Antes de volver al camping pasamos a cenar por Mc Donald’s.
Jueves 29 de Julio de 2010.
Aprovechamos la mañana para ir a un Leclerc a hacer unas comprillas y de vuelta al camping, Leire se fue con los niños a la piscina y yo aproveché para ir a Avignon a ver el Palacio de los Papas, ya que me había quedado con ganas de verlo el día anterior.
Comemos en la caravana y a la tarde, vamos a ver Nimes, pero antes paramos a ver la Abadía de San Román, un eremitorio troglodítico enorme. Ya en Nimes, vemos la plaza de toros por fuera y entramos a ver el anfiteatro romano. Eneko está entretenido toda la visita, ya que nos han dado unas audioguías, él dice que «están contando cuentos», y no hay quién se las quite. Buscamos un sitio para cenar, y lo hacemos en una pizzería, en una calle peatonal abarrotada de gente. Hay mucho ambiente con puestos, músicos y nos quedamos allí hasta tarde. Vemos por fuera la «Maison Carré», un antiguo templo romano, pero está en obras y la fachada principal está tapada con lonas.
Viernes 30 de Julio de 2010.
A la mañana nos dirigimos a Carpentras porque hemos leído que hay un mercado muy grande todos los viernes a la mañana.
Efectivamente, para alegría de Leire, hay un mercadillo enorme por las calles y las plazas del pueblo. Tan grande que Leire afirma que sólo hemos visto una parte. El mercadillo es tanto de ropa como de comida. Después vamos a la Fontaine de Vaucluse, donde comemos en un restaurante, en la terraza, sobre el río. La Fontaine de Vaucluse es un manantial que surge en una especie de cueva.
El paisaje es bonito pero en esos momentos el nivel del agua es bastante bajo y por lo que hemos visto en fotos, hay temporadas de más agua donde el sitio es mucho más bonito. A continuación, fuimos a ver el «Village de Bories», a la entrada de Gordes. Es una recreación de un antiguo poblado de la edad de hierro en el que las casas son todas de piedra. Se conserva muy bien e incluso hay dos hornos de pan en perfectas condiciones.
Por último vamos a ver Gordes, un pueblo con un castillo, pero como son las siete de la tarde (tardísimo para los franceses), ya está cerrado. A la vuelta paramos en Avignon a cenar. Yo me como un mega-kebab y Leire y los niños unos bocatas muy buenos y a muy buen precio. Luego damos un paseo por sus calles animadas. Ah! Antes de cenar nos montamos en una gran noria a orillas del río Ródano desde donde aprovechamos para tener una vista aérea de Avignon. También en una de las principales plazas dentro de Avignon, les montamos a los niños en un carrusel. Seguía habiendo teatrillos por las calles y nos quedamos hasta tarde viendo algunos de ellos.
Sábado 31 de julio de 2010.
Tocaba poner la lavadora así que pusimos unos bocadillos para comer y salimos algo más tarde del camping dirección Orange.
Allí vimos el teatro romano, también con audioguías. Era pleno mediodía y el sol cascaba de lo lindo así que cuando salimos de allí no fuimos ni a ver el arco del triunfo, que también había. Nos dirigimos dirección Vaison La Romaine y paramos por el camino, en un pueblo en el que vimos una mesa de picnic a la sombra, donde comimos.
En Vaison La Romaine, teníamos para ver unas ruinas romanas pero no entramos a verlas ya que nos pareció muy cara la entrada y además, desde fuera se podían ver casi completamente. Seguía haciendo mucho calor y no nos apetecía hacer la visita a pleno sol. Dimos una vuelta por el pueblo y proseguimos adelante.
Subimos por una tortuosa carretera hasta un pueblo llamado «Crestet». Esta considerado pueblo medieval y tiene un castillo. El castillo estaba cerrado y en el pueblo no vimos ni un alma, pero era realmente precioso. Anduvimos un poco por sus empinadas calles, entramos en la iglesia y subimos hasta el castillo, donde teníamos aparcado el coche, por unas singulares escaleras hechas en la roca. Vimos después Suzette que no tenía nada y por último Le Barroux, otro pueblo con castillo, que como siempre, para cuando llegamos ya estaba cerrado. Volvimos al camping a cenar.
Domingo 1 de Agosto de 2010.
A la mañana fuimos a Arles, en el que también hay un teatro y un anfiteatro romanos.
Vemos ambos por fuera. También hay unas termas romanas, vero las acababan de cerrar y no las volvían a abrir hasta las 14:00. Como queríamos ir a Le Baux en Provence» no esperamos y nos dirigimos hacia allí. Ya habíamos leído que en el pueblo no se podía entrar con coche y que todos los aparcamientos eran de pago (4 euros tarifa fija), así que nos alejamos un poco del pueblo y paramos al borde de la carretera, como muchos otros turistas.
Subimos andando hasta el pueblo que también estaba lleno de tiendas y de calles empedradas. Vemos el castillo, bueno lo que queda de él, con audioguías y dentro del recinto del castillo hay unas cuantas reproducciones de catapultas. Hicieron una simulación de cómo funcionaban y una de las elegidas para probarlas fue Leire. Un show. A ultima hora vamos a Tarascon, donde vimos su castillo por fuera ya que estaba cerrado.
No nos quedamos mucho más ya que parece que el pueblo no tiene cosas interesantes y, como dice Leire, no hay nada de ambiente. Lo mismo nos pasa en Beaucaire, que está enfrente, y ni nos bajamos del coche, así que volvemos al camping a cenar. Terminado de cenar vemos rayos y mas rayos, y comienza a llover y nosotros a dormirnos. Desde el martes 27 hasta este domingo 1 de Agosto que hemos estado en este camping, Eneko ha estado practicando con la bici y a aprendido en estos 5 días a andar en ella perfectamente. También hemos coincidido uno de los días con otra pareja de españoles que estaban visitando Avignon.
Lunes 2 de Agosto de 2010.
Movemos la caravana de camping. Nuestro próximo destino es Aix en Provence.
Tenemos apuntado un camping en un pueblo, a unos 5 km. de Aix, en Beaurecueil, el camping «Sainte Victorie» donde tenemos pensado pasar dos noches. Comemos en el camping y vamos un rato a ver Aix ,ya que estamos pendientes de la llamada de Iosu y Maite, unos amigos que llegan en su autocaravana a esta zona, camino de los Dolomitas. En Aix llueve algo y no vemos nada interesante, a parte de tiendas muy caras. Esperamos a nuestros amigos a la salida de la autopista y pasamos la tarde con ellos. Vamos todos en nuestro coche hasta Cassis, un pueblo costero en las Calanques. allí cenamos unas pizzas en un parque y volvemos al camping, ya que ellos continúan su viaje a los Dolomitas.
Martes 3 de Agosto de 2010.
Hoy vamos a ver Marsella. Para ello tomamos las precauciones que indican en el libro de viaje de no dejar nada a la vista ni de valor en el coche. Dejamos lo de valor en la caravana y tendremos mucho cuidado de la mochila durante todo el día.
Teníamos pensado ir en barco desde Marsella a la Isla de If para ver el castillo del Conde de Montecristo, pero hay oleaje y no salen los barcos, así que hacemos lo siguiente que teníamos pensado que es montarnos en un trenecito turístico que te sube a lo mas alto de Marsella, donde hay una iglesia desde donde se domina toda la ciudad. Al llegar arriba, vemos la iglesia y volvemos a bajar a la ciudad en otro de los trenes que circulan cada muy poco tiempo. Una vez abajo, comemos en un Mc Donald’s, ya que los restaurantes que vemos son algunos muy caros y otros muy cutres. Al entrar en Marsella habíamos visto calles suburbiales y por ello habíamos dejado el coche en el parking de las galerías Lafayette, donde aprovechamos para comprarnos algunas cosas para la caravana. Damos una vuelta por el puerto y decidimos irnos de la ciudad ya que hace un calor terrible y no encontramos ningún atractivo más. Vamos por la costa hasta Bandol, donde Leire y los niños se dan un chapuzón en la playa. Después buscamos un restaurante para cenar en el largo paseo que tiene el pueblo. Después de cena, vemos unos puestecitos que hay en el paseo y regresamos a descansar al camping.
Miércoles 4 de Agosto de 2010.
Volvemos a cambiar de sitio la caravana. Nuestro próximo destino es Frejus, pero decidimos buscar un camping en algún pueblo antes de llegar allí.
Tenemos anotados unos campings en Le Muy. Primero vamos a uno de 2 estrellas, pero nos parece muy caro ya que la noche sale a 47 euros. Vamos a ver otro que es de 3 estrellas, que nos sale a 37 euros. Así que no contentos, nos vamos en busca de más campings por la zona. Algunos de los que teníamos anotados no los encontramos y otros estaban cerrados debido a unas inundaciones que ha habido hace poco. De hecho, vemos un montón de caravanas amontonadas y destrozadas en unos solares cerca de la carretera. Al final volvemos al de 37 euros pero la recepción está cerrada hasta las 15:00 y son las 13:00, así que vamos a probar suerte en otro que teníamos apuntado en el pueblo de Draguinan. El precio es mejor y además tiene piscina pero la recepción también está cerrada hasta las 14:30. Hablo con los del bar del camping que nos abren la barrera y nos dejan entrar hasta la «plaza» del camping, donde aprovechamos para comer. Por fin instalamos la caravana y vamos a darnos un baño en la piscina. Después a la tarde vamos a ver Frejus. Tiene también algunas ruinas romanas pero como ya hemos visto suficientes nos dirigimos a su puerto. Es muy bonito, con grandes yates. Damos una vuelta por el paseo marítimo que está muy animado con restaurantes, tiendas y puestos. Cenamos en un restaurante de comida rápida unos bocadillos y los niños unos sándwiches, y volvemos al coche viendo los puestos.
Jueves 5 de Agosto de 2010.
Hoy es un día especial. Eneko hace 5 años. Nos despertamos antes que los niños y le hinchamos 30 globos a Eneko.
Los ponemos por la cama donde está durmiendo junto a los regalos: dos paquetes con dos peluches cada uno. Uno con Yoshi y Koopa y otro con Toad y Luigi. El de Mario se lo dejamos para el final, cuando empieza a preguntar por él. Hace mucho aire y tenemos que salir de la caravana al oír un gran golpe. Nuestro avance de la caravana lo ha levantado el aire y ha quedado un poco dañado. Desayunamos y vamos a jugar al minigolf ya que Eneko tiene muchas ganas de jugar en él. Como no somos muy buenos, nos da la hora de comer y aún no hemos terminado. Al principio habíamos pensado comer en la caravana, pero como hace mucho aire y no tenemos muchas ganas de cocinar, vamos a un Quick que esta cerca del camping y después de comer les dejamos a los niños jugar bastante rato en el juego para niños que tiene el local.
Mientras, aprovecho que hay wifi para leer los correos. Después vamos al Carrefour a comprarle una tarta a Eneko, una vela con un 5 y algunas cosillas más. Volvemos al camping y nos vamos a la piscina para probar el regalo que le ha hecho Nerea a Eneko: unas gafas y un tubo de bucear. Pero él no se decide así que es Nerea la que los prueba. Vamos a la caravana a merendarnos la tarta de fresa y nata de cumpleaños de Eneko. Allí le cantamos el «Zorionak zuri» y sopla rápido la vela para que no se la apague el viento. Una vez comida la riquísima tarta, nos ponemos guapos, Nerea con collar y pendientes, y nos vamos a Frejus al «Luna Park». Son casi las 20:00 pero apenas hay gente así que nos vamos a hacer tiempo a St. Raphael. Allí aprovechamos y cenamos unas «Galettes» en un restaurante bretón con una jarra de sidra, y a las 22:00 volvemos al «Luna Park». Estamos hasta la 01:00 de la madrugada. De vuelta al camping, los niños se duermen. Ha sido un largo y bonito día.
Viernes 6 de Agosto de 2010.
Hoy vamos a ver las Gargantas del río Verdón. Tomamos la carretera que vemos en el mapa que se dirige allí pero está cortada, creemos que debido a las inundaciones recientes, y seguimos las indicaciones de desvío que hay en la carretera.
Damos un rodeo de la leche por una carretera llena de curvas que acaban mareando a Eneko, por lo que tenemos que parar en un pueblo llamado Comps-sur-Artuby, a que le de un poco el aire y tomar un par de coca-colas. Iniciamos la carretera que pasa por las Gargantas y es muy bonita, con unas vistas increíbles. La carretera circula muy arriba y el cañón se ve al fondo, muy abajo. Queremos buscar un merendero o algún sitio para comer lo que hemos llevado, pero no encontramos ninguno adecuado y se está haciendo bastante tarde. Por fin, vemos una mesa de piedra a la sombra, paramos, sacamos la comida, pero al momento aparecen un par de avispas y nos tenemos que acabar marchando. El final de la Garganta termina en un lago donde aparcamos y comemos bajo unos árboles. En el lago alquilan pedales y canoas, y después de comer, alquilamos dos canoas durante una hora porque no nos dejan ir a los 4 en una sola canoa. Nos sale por 20 euros las dos canoas. En una van Leire y Nerea y en la otra Eneko y yo. Subimos el río hacia una cascada con la idea de darnos allí la vuelta. Leire y Nerea no consiguen llevar la canoa recta y van de un lado a otro durante todo el tramo.
Hay un trafico de canoas, pedales y demás tipos de embarcaciones increíble, y hay momentos en los que no se ve por dónde pasar. Cuando llegamos a la cascada nos damos cuenta que nos ha llevado más tiempo del que creíamos, así que nos ponemos un poco nerviosos de no poder volver a la hora indicada. Aflojamos un poco el ritmo para esperar a Leire y Nerea, pero visto que a esa velocidad no vamos a llegar a la hora, decido ir mas rápido con la idea de por lo menos llegar una de las dos canoas a la hora debida, con el consiguiente enfado de Leire por dejarla sola con la niña. Por fin llegamos todos sin más inconvenientes y nos damos un baño en las calientes aguas del lago. Desde allí nos dirigimos al pueblo de Moustiers- St.Marie, que tiene una estrella de oro colgando de un alambre que une dos montañas en lo alto del pueblo y damos un paseo por él. Es un pueblo muy bonito atravesado por un río con continuas cascadas. Volvemos al camping por la carretera que va por el otro lado de la garganta y también las vistas son espectaculares. Pasamos por un puente donde hay una placa que dice que es el más alto de Europa y paramos a hacernos unas fotos. Da vértigo mirar hacia abajo.
Sábado 7 de Agosto de 2010.
Hoy toca St-Tropez. Hasta llegar a St-Maxime vamos bien pero de allí en adelante todo el tiempo en continua caravana.
Teníamos anotado para ver Grimaud, un pueblo con un castillo, así que nos salimos de la caravana de coches en esa dirección. El pueblo no vale nada y el castillo está en ruinas, así que sin perder más tiempo, nos vamos con la idea de ver el Faro de Camorat. Se ha hecho la hora de comer y nos acercamos a un pueblo llamado Ramatuelle donde comemos en un restaurante. El Faro de Camorat no se puede visitar, ni tan siquiera acercarse a él, pero cerca de él hay un mirador desde donde se divisa la costa plagada de yates. Nos vamos en busca de una playa. Vamos a St-Tropez donde el aparcamiento es de pago, 2 horas por 5 euros. Nos metemos en una calle, con la suerte de que encontramos un sitio donde no hay que pagar y está muy cerca del puerto. Queremos bañarnos, así que nos dirigimos hacia la playa municipal. Una mierda. Pequeña y llena de piedras.
Lo bueno es que lógicamente no hay nadie y el agua es trasparente. Estamos un buen rato en el agua y Nerea no hace más que bucear con las gafas y el tubo viendo peces. De vuelta al pueblo damos un paseo por el puerto donde apreciamos el nivel económico del pueblo. Yates enormes con guardaespaldas, pasarelas de acceso con alfombras,
En un restaurante vemos que hay bastante gente mirando y sacando fotos y reconozco a Mitterrand. Andamos un poco por sus calles por donde circulan coches deportivos y hay unas tiendas con precios de infarto. Entramos a un supermercado con la idea de comprar algo para merendar y la chica que esta pagando delante nuestro en la cola del súper, paga 4 plátanos con un billete de ¡500 euros!. En una pastelería compramos una tartita de merengue y un trozo de la famosa tarta de Tropezienne. Para volver, nos equivocamos un par de veces de carretera y nos tragamos otro atasco antes de dar con la carretera correcta. De vuelta al camping cenamos una ensalada con tomate, Leire se come la tartita de merengue y nos vamos al bar del camping donde hay una mini-discoteca (aunque hay más viejos que niños bailando).
Domingo 8 de Agosto de 2010.
Vuelve a tocar cambiar de camping. La localidad elegida es Cagnes-sur-Mer que se encuentra entre Cannes y Nize. Seguimos las indicaciones que hay en el pueblo que llevan al camping «Val Fleuri» de 2 estrellas.
Llegamos a él y nos quedamos, ya que no llega a 30 euros la noche, tiene piscina y una buena pinta general. Comemos y los niños se bañan en la piscina mientras ponemos una lavadora. Nos dirigimos a un pueblo llamado Biot donde hay unas fabricas de cristal. Allí visitamos una de ellas pero no compramos nada ya que el cristal tiene que ser muy bueno por los precios que tienen. Después nos acercamos a La Napoule, otro pueblo costero donde pone que hay un cuidado castillo. Cuando llegamos a él son las 18:20 y está ya cerrado, así que sin bajarnos del coche nos vamos a Cannes. Pasamos primero por el puerto, donde abundan los grandes yates, aunque quizás no tan exclusivos como los de St.-Tropez. Pasamos por delante del palacio de Festivales, donde se hace el Festival de Cannes, donde está colocada una alfombra roja en las escaleras para que la gente se saque las obligadas fotos del lugar, imitando a los famosos. A su lado está el paseo con adoquines con las huellas de las manos de los actores y actrices, aunque la verdad está un poco dejado de la mano de Dios. En las puertas de los carísimos hoteles hay aparcados lujosos coches. Encontramos gente de lo más variopinta, algunos horteras y otros estrafalarios, aunque también hay modelazos.
Lunes 9 de Agosto de 2010.
Lo primero que hacemos antes de ir a ver nada es darnos otro baño en la piscina. Después vamos a ver St-Paul de Vence, un pueblo medieval con tiendecitas en calles estrechas y empedradas.
Tenemos suerte al aparcar ya que lo hacemos en una zona que no hay que pagar y no queda muy lejos del pueblo. Recorremos sus calles y compramos unos paninis con patatas fritas. Después pasamos Niza de largo para ver el Cap-Ferrat, donde hay un faro al que no podemos entrar así que regresamos de vuelta a Niza. Es una ciudad muy grande y nos dirigimos a Vieux Nize que es la parte antigua que está llena de tiendas. Nos dirigimos a una gran calle comercial donde hay un centro comercial que ocupa una manzana entera pero son las 19:15 y cierran a las 19:30, por lo que prácticamente entramos por una puerta y salimos por la de enfrente. Cenamos en una creperia un menú de 7,90 euros consistente en una «gallette» de primero y una crepe de postre. Pedimos 4 menús y salimos de allí a reventar aunque parezca mentira. Hacia las 22:30 volvemos al camping por el paseo marítimo de Niza, que está muy bonito, lleno de luces iluminando sus edificios.
Martes 10 de agosto de 2010.
Otro baño en la piscina y salimos, dirección Mónaco, por la carretera de en medio de las tres que hay para llegar a Mónaco.
Esa carretera pasa por Eze, otro pueblo al que sólo se puede acceder andando por su única puerta, tanto de entrada como de salida. Damos una vuelta rápida por el pueblo y comemos en un restaurante que está a la entrada, barato y muy bien.
Llegamos a Mónaco y aparcamos ahora sí, pagando. Lo primero que hacemos es ir a la Oficina de turismo a pedir un plano en el que está marcado en gris el trazado de la carrera de Formula 1. Vamos hasta el Casino de Montecarlo y si hasta ahora habíamos alucinado con los coches que habíamos visto, lo de hoy es flipante.
Paraban a la puerta del Casino y los aparca-coches se encargaban de ellos. Momento en el que todos los que estábamos allí, por cierto, muchos españoles, aprovechábamos para sacar unas cuantas fotos. Con el callejero en las manos hacemos el recorrido del circuito andando, deleitándonos con algunos bólidos que pasaban a «algo» más de velocidad.
Después de atravesar el túnel del circuito, llegamos al puerto donde cruzamos a la otra orilla en un «Bateau-bus» que nos cuesta 1 euro y los niños gratis, siguiendo allí el trazado de la carrera. Terminado el día, volvemos a cenar al camping por otra de las carreteras de acceso a Mónaco, la «Grande Cornisa». La carretera más alta de las tres con vistas de Mónaco desde lo más alto. Volvemos al camping sabiendo que se acaba lo bueno. En este camping hemos coincidido con una pareja de españoles que querían abrir un negocio vendiendo jamones.
Miércoles 11 de Agosto de 2010.
Toca ir volviendo a casa, así que recogemos todo y salimos con la intención de llegar hasta Narbona, y al día siguiente, llegar a casa. Hacia las cinco de la tarde llegamos a Gruissan, cerca de Narbonne, donde tenemos apuntado un camping municipal. No está mal y nos sale la noche por menos de 19 euros. Vamos a la playa, una playa enorme, pero hace bastante viento y el agua está algo fría. Los únicos que se atreven a meterse son Nerea y Eneko hasta un poco más de la rodilla. Vamos al pueblo a cenar, pero son dos calles y no hay mucho donde elegir, así que, como no nos convence, cogemos el coche y nos vamos bordeando la costa en busca de otro sitio donde cenar. Antes de salir del pueblo, en la zona de nueva construcción, vemos un montón de coches aparcados y mucho ambiente, así que volvemos a aparcar el coche y nos acercamos. Es un puerto deportivo lleno de tiendas y restaurantes. Cenamos en uno de ellos que tiene terraza. Descubrimos, cenando desde la terraza, el motivo de tanta gente: un concierto gratuito de ABBA. Montamos a los niños en un castillo hinchable, nos comemos un helado y al camping a dormir, que mañana será otro día de muchos kilómetros en carretera.
Jueves 12 de Agosto de 2010.
Llegamos a casa con un total de 4.700 kilómetros recorridos y disfrutados.