Visto lo bien que nos lo pasamos el año pasado en Bretaña, lo que nos supo a poco, este verano pasado nos reservamos 23 días para ir en caravana a la costa azul. Comenzamos en la parte baja, junto a Cataluña y fuimos subiendo por la costa hasta Mónaco, destino de nuestra ruta.
Miércoles 21 de Julio de 2010.
A las 15:00 salimos de Zestoa con la caravana, donde estaba esperando Leire.
Sobre las 20:00 llegamos a Montreal, un pueblo a unos 20 Km. de Carcassonne donde nos instalamos en el camping municipal. Una vez instalados en el camping, nos fuimos a Carcassonne, a ver la «Cité» iluminada. Impresionantes su murallas. Son más de las diez de la noche y sorprendentemente aún hay tiendecitas abiertas y bastante gente por la calle. Calles y casas medievales preciosas que dan al pueblo una aspecto mágico. Al lado de la iglesia hay un concierto de Mika. Nos sorprenden sus restaurantes y las terrazas, muy, pero que muy elegantes. Alrededor de medianoche volvemos a Montreal, al camping, a descansar del largo día donde hemos recorrido 494 km.
23 de Julio de 2009. Tras unos fines de semana de preparación en Noja y Arcachon, nos disponemos a salir con la caravana a cuestas en nuestro primer gran recorrido con ella. Con un recorrido bastante bien planificado, el destino de los siguientes 14 días será la Bretaña francesa. Situada en la costa oeste de Francia, encima de las Landas y cuando la costa francesa ya gira a la derecha, según lo visto en las diferentes guías que hemos manejado, una zona que no nos va a defraudar: pueblos medievales, fortalezas, ostras y faros. Pero realmente todo eso es lo de menos, lo que realmente nos tiene ilusionados es que va a ser nuestra primera viaje en serie con la caravana. Que tal nos arreglaremos, se cansaran los niños, tendremos algún contratiempo, etc… son preguntas que se nos amontonan en la cabeza mientras terminamos de hacer los últimos preparativos

Quiero comenzar esta bitácora del Valle de Manzanedo con el Monasterio de Rioseco, uno de los monumentos más importantes con que cuenta este valle. Reproduzco un artículo de Elías Rubio, presidente de la Asociación Amigos del Monasterio de Rioseco a la que pertenezco, ya que nadie mejor que él para explicar la situación en que se encuentra.